adolescentes y jovenes gestalt integral
reflexiones sobre psicologia integral y psicoterapia gestaltica con adolescentes y jovenes México


Inicio


Acerca de
Suscríbete al blog

Categorías
General [2] Sindicar categoría
comentarios periodisticos [5] Sindicar categoría
imagenes y fotografias [1] Sindicar categoría

Archivo
Septiembre 2010 [1]
Octubre 2007 [1]
Abril 2007 [2]
Marzo 2007 [4]

Sindicación (RSS)
Artículos
Comentarios

 


vilencia en familias con adolescentes

VIOLENCIA EN LA FAMILIA CON NIÑOS PEQUEÑOS

Y ADOLESCENTES

 

Mtra. María Guadalupe Covarrubias de la Torre

Mtro. Alejandro Vera Ramírez

CUCS-UDG

 

TRABAJO PRESENTADO EN EL “FORO DE ALTERNATIVAS A LA VIOLENCIA,

DE TERAPEUTAS A LA FAMILIA”. Maestría en Terapia Familiar. CUCS- UDG.

04 DE MARZO DEL 2006, DIA NACIONAL DE LA FAMILIA.

TRABAJO PRESENTADO EN EL “FORO DE ALTERNATIVAS A LA VIOLENCIA,

DE TERAPEUTAS A LA FAMILIA”. Maestría en Terapia Familiar. CUCS- UDG.

04 DE MARZO DEL 2006, DIA NACIONAL DE LA FAMILIA.

 

Visión Integral

 

         El estudio de la agresión y la violencia requiere de estudios multidimensionales en tanto se reconoce que sus mecanismos generadores son múltiples, tanto a nivel molar (sociohistóricos, de la estructura  y organización social, institucionales, factores económicos y políticos, etc.) como moleculares (aspectos psicológicos y  culturales, individuales, familiares y comunitarias).

 

         Una visión integral implica por ello, una participación multidisciplinaria. Nuestra aportación se enmarca en el campo de una visión de la psicología clínica con enfoque gestáltico-integral.

 

AGRESIVIDAD O VIOLENCIA

 

Violencia

 

         Es en la falta de amor, dentro de la polaridad amor-odio, donde se instalan las interacciones violentas.

 

         La emoción del odio como falta al amor (desamor), es una descalificación del otro, como legitimo otro, lo que conduce a querer controlar cohercitiva o aversivamente a fin de lograr poder y dominación sobre los demás. Esta raíz emocional alimenta las formas de relación de pareja, familiar y cultural que contextualizan los actos violentos en nuestras sociedades patriarcal/matriarcales neoliberales, modernas y posmodernas.

 

         La agresividad sirve para definir el territorio de cada uno y hacer valer “su derecho”. La violencia, en cambio, rompe los límites del propio territorio y los del otro, invade la relación y los vuelve confusos. Es una fuerza destructora de sí mismo y del otro. Es consensual definir el acto violento como “todo atentado a la integridad física y psíquica del individuo, acompañado por un sentimiento de coerción y peligro”.

 Perrone y Nannini (1997:30)

 

La agresividad la entendemos como un proceso desestructurante necesario para la asimilación (biopsicosocial) y construcción del ser vivo, y por ello es parte de la formación del ser humano. La agresividad puede destruir pero no aniquilar.

 

En la agresión aún es posible identificar elementos sociales y de respeto al otro en su legitimidad. Este comportamiento integra elementos constructivos y reconstructivos en una dinámica de diferenciación-integración.

 


Una definición amplia de Violencia*

 

         La violencia es una conducta antisocial compleja que implica interacción entre dos o más individuos y que está dirigida a lograr control, es decir, una consecuencia o un objetivo. Dicho control es de naturaleza aversiva o coercitiva: el individuo violentado debe responder de la forma determinada por el violentador, con el objeto de evitar o poner fin a la conducta lesionante o aversiva del violentador. En este sentido, aunque primitivo, la violencia es una manera altamente eficaz, por lo menos a corto plazo, para controlar el comportamiento de las otras personas.

 

*redefinición a partir Ángel, Gabiria y Restrepo (2003:109)

 

Descalificando a más de media humanidad

 

         Una sociedad patriarcal/matriarcal que establece sus premisas relacionales en la descalificación de más de media humanidad, como es el caso de las mujeres, los niños, adolescentes, jóvenes y ancianos, por supuesto que incorpora en la crianza elementos disonantes con el amor y juego que nos humaniza. En nuestra cultura actual la estructura de jerarquías y dominación, de competencia y abuso es el contexto de nuestras relaciones familiares. Por ello buena parte de los problemas de salud mental incluyen, si somos sensibles a sus expresiones, relaciones de violencia en diversas intensidades y modalidades.

 

Igualdad de género vs violencia

 

         El informe de la UNICEF sobre el ESTADO MUNDIAL DE LA INFANCIA 2007, se ha centrado en promover la igualdad de género, al reconocer el beneficio que una atención a las mujeres genera en  el desarrollo de nuestra infancia, adolescencia y juventud. Este informe mundial muestra la relación que, por obvia, se nos oculta en la cotidianidad: “mujeres sanas, instruidas y con poder tienen hijas e hijos sanos, instruidos y seguros de sí mismos

 

Relación amorosa materno-infantil

 

         En nuestras culturas predominan relaciones de convivencia en la desigualdad, la violencia, la competencia y la falta de respeto mutuo, y ello se manifiesta claramente en las relaciones que mantenemos con las mujeres.

 

         Herederos de una cultura centrada en una dinámica de dominación y sometimiento, autoridad y obediencia, desconfianza y control, nos mantenemos ciegos al fundamento inconsciente de la relación amorosa materno-infantil que nos humaniza si es desplegada en el bienestar del juego acogedor, plenamente respetuoso y en la intimidad corporal en confianza y sinceridad.

 

Polaridad patriarcal/matriarcal

 

         El fundamento emocional (que define nuestras acciones) de nuestro ser cultural se conserva operando en una polaridad patriarcal-matriarcal. Así crecemos al humanizarnos, conviviendo con estas dos formas culturales.

 

         Al inicio del desarrollo humano es la cultura matríztica la que domina en nuestra infancia y vamos adquiriendo en ella la configuración de nuestra identidad individual y nuestra conciencia individual y social (Verden-Zöller, 1993).

 

         En nuestra infancia aprendemos de nuestras madres las emociones básicas de nuestra cultura y apreciamos en ellas el vínculo amoroso que permite nuestra existencia conviviendo en ese modo de ser aceptados, en la confianza y la despreocupación.

 

         las condiciones en que la madre es tratada como mujer y el modo como ella asume la cultura patriarcal repercute en la calidad de su vínculo con sus hijos e hijas.

 

         El momento en que nos acercamos a la pubertad y la adolescencia, revela la emergencia de un cambio cultural en los patrones de enseñanza y relaciones familiares hacia la dominación patriarcal. Se inicia una transición que literalmente nos “empuja” hacia la entrada “al mundo real de la vida adulta”.

 

La cultura que se impone a el y la adolescente/joven

 

         Desde la pubertad, va predominando otra forma cultural, comenzamos “a vivir una vida centrada en la lucha y la apropiación en el continuo juego de las relaciones de autoridad y subordinación.”

 

         Esta segunda fase es vivida como “un continuo esfuerzo  por la apropiación y el control de la conducta de los otros, luchando siempre en contra de nuevos enemigos… hombres y mujeres entran en la continua negación recíproca de su sensualidad y de la sensualidad y ternura de la convivencia.”

 

Vivir la contradicción emocional

 

         Las distintas emociones que fundamentan este choque intracultural, se contraponen y oscurecen mutuamente al punto que “comenzamos a vivir una contradicción emocional que procuramos sobrellevar a través del control o la autodominación.”, lo que nos ocurre en la mayoría de los casos.

 

         Algunos adolescentes se refugian en una transformación utópica, o un proceso reflexivo que es oportunidad de un cambio cultural en el respeto mutuo, o termina por decaer en la desesperanza y la neurosis.

 

El patriarcado es una cultura y no es exclusiva de los hombres

 

         Siendo el patriarcado una manera de vivir, una cultura, es vivida tanto por hombres como mujeres, eso significa que “hombres y mujeres pueden ser patriarcales”.

 


Riesgo para los niños y niñas

 

         los niños están en “un riesgo siempre presente de negación, tanto por parte del padre en su oposición a la madre, como a través del descuido por parte de una madre que está bajo una permanente exigencia que la lleva a distraer su atención del niño en el intento de recuperar su plena identidad llegando a convertirse ella misma en patriarca.”

        Humberto Maturana (1993:74)

 

Doble presión para las madres

 

         En la Encuesta de Maltrato Infantil 2006, se revelo que la violencia doméstica contra los niños disminuye, de un 24.2 por ciento a un 15.2 por ciento en los hogares donde la pareja les dedica cinco horas o más al día a los hijos.

 

         Se anota que el 16 por ciento de las madres en México maltratan más en relación con el padre (nueve por ciento), por la presión de su doble jornada en hogar y trabajo.

 

         En nuestras circunstancias económicas de explotación, las mujeres salen cada vez más a trabajar, sin por ello dejar el cargo del hogar, en que el hombre no siempre colabora. Es blanco entonces de un mayor estrés.

 

Las niñas, las más afectadas

 

         Las niñas son quienes están sufriendo más estas condiciones en México, pues alrededor del 60 por ciento de las niñas sufren maltrato emocional a manos de uno o ambos padres, mientras que en el caso de los niños el porcentaje disminuye a 47 por ciento.

 

Agresividad positiva como derecho humano

 

         La agresividad positiva es una conquista de mi entorno (a través de la cual consigue la alimentación): me permite ser reconocido, existir (de exsistere, “situarse en el exterior”, afirmarse en el espacio y el tiempo: tengo derecho a mi lugar y mi tiempo para la palabra, para la expresión, tanto física como social.”

(GINGER, Serge, 1995:135).

 

Dignificación de la agresividad en la educación

 

         En la relación formativa y educativa de nuestros niños y niñas, es importante replantearnos la necesidad de que no hay que desconectarse de las cargas agresivas sino más bien dejarlas expresarse en una relación de respeto y confianza mutuas.

 

         La agresividad como tal fue la fuerza impulsora de la acción hacia el hacer, etimológicamente agresión (de ad-gressere) significa ir por delante del otro.

 

 

Familia, agresividad y violencia

 

         la familia es el espacio donde “nacen y maduran los sentimientos más intensos y donde se dan los aprendizajes sociales básicos.” Por ello, ahí han de realizarse ciertos aprendizajes que nos alejan de la violencia, o por el contrario nos instalan en ella:

 

Familia y salud-enfermedad mental

 

         La familia  como unidad social, como espacio psíquico inconsciente de crecimiento humano, posibilita a los niños y niñas, “desarrollar sus capacidades, su potencial y habilidades necesarias para lograr su autonomía, como también un lugar de sufrimiento, arbitrariedad, injusticia, opresión, pena, amenaza, violencia y abusos sexuales.” (PERRONE y Nannini,1997:19).

 

         La familia es el crisol tanto donde se concretan las identidades y alienaciones, los llamados procesos de salud-enfermedad mental, o alienación-desalienación del ser humano.

 

Aceptar la diferencia y singularidad comprometiéndonos

 

         “La aceptación de la diferencia y de la autoridad, el respeto de las reglas, la tolerancia a la frustración, la experiencia del compromiso y de la negociación dejan atrás las réplicas violentas, tanto en la red social como en la familia. Si estos aprendizajes no se llevan a cabo, es decir, si no se toman en cuenta la diferencia, la singularidad y los deseos de cada persona, aparece la violencia, y esta se vuelve el modo habitual de resolver los conflictos familiares.”

(Perrone y Nannini, 1997:27)

 

Supresión de la agresividad infantil ejerciendo violencia

 

         Usar la supresión de la agresividad infantil propia del desarrollo evolutivo, es una justificación para ejercer una relación violenta de sometimiento y control, basado en convivir en un espacio psíquico-emocional inconsciente de rechazo al ser del niño, y es un elemento que encontramos en la mayor parte de las familias con patrones violentos que traen a estos niños a la atención psicológica.

 

         Es frecuente su urgencia y crisis, por la presión de otra institución social a la que el niño se ve sometido: la escuela.

 

Consecuencias del “CONTROL”

 

         En la psicología clínica se empiezan a destacar  las consecuencias de las prácticas socializadoras y educativas ejercidas en los niños, como el castigo corporal, la coerción física y psicológica, para controlar los comportamientos “indeseables”.

 

Maltrato Infantil en la familia

 

         El daño emocional y mental es un elemento central del maltrato infantil

Puede ser definido como (Gracia y Musitu, 1993; Musitu et al., 1996):

 

         Cualquier daño físico o psicológico no accidental a un menor ocasionado por sus padres o cuidadores, que ocurre como resultado de acciones físicas, sexuales o emocionales, de omisión o comisión, y que amenazan el desarrollo normal tanto físico como psicológico del niño.

 

         Conlleva por tanto un conjunto de actitudes lesivas llevadas a cabo en contra de los menores e incluye desde el daño físico al psíquico.

 

         Nombres alternativos como: Abuso infantil; maltrato al menor; trauma no accidental, síndrome del niño maltratado.

 

Definiciones amplias del maltrato

 

Incluyen todo aquello que pueda interferir

el desarrollo óptimo del niño

(DESARROLLO INTEGRAL: BIO-PSICO-SOCIO-ESPIRITUAL).

 

La Child Welfare League of America define el maltrato como:

la negación de "experiencias normales que producen sentimientos de ser amado, querido, de seguridad y de valía" y la exposición a "circunstancias

desagradables y desmoralizantes"

(Giovannoni y Becerra, 1979).

 

Otras formas de maltrato:

 

Otras definiciones incluyen como formas de maltrato:

 

l      la desatención de necesidades médicas, higiénicas (mantenimiento de las condiciones sanitarias del hogar)

l      y educacionales (tolerar el absentismo escolar o impedir la asistencia del niño a la escuela), así como el permiso tácito de conductas desadaptativas (abuso de drogas, delincuencia...).

 

El niño Maltratado

 

a)      Un niño maltratado (abuso o negligencia) significa un niño cuyo bienestar físico o mental y emocional resulta dañado, o existe la amenaza de serlo, por actos u omisiones de sus padres u otra persona responsable de su cuidado.

 

b) El daño de la salud o bienestar del niño puede ocurrir cuando un padre u otra persona responsable de su bienestar:

 

l      Causa al niño, o permite que sean causadas, lesiones físicas, traumatismos emocionales o mentales.

l      Comete, o permite que sean cometidas, ofensas sexuales al niño.

l      No proporciona al niño la alimentación, el vestido, la vivienda, la educación y atención psicoemocional adecuados, disponiendo de medios para hacerlo.

l      Abandona física y/o psicológicamente al niño.

l      Comete actos serios de omisión o de naturaleza similar, que suponen la desatención severa del niño y que requieren de la intervención de los servicios de protección del menor o de actuaciones judiciales.

 

 

c) La "amenaza de daños" significa riesgos serios de sufrir daños o lesiones, y por si misma genera situaciones de ESTRÉS, perjudiciales a la salud psicológica.

            d) Una persona responsable del bienestar del niño incluye los padres del niño, un cuidador, un padre sustituto (familias acogedoras), un empleado de agencias, instituciones o centros de cuidado, públicos o privados, u otra persona responsable del cuidado del niño, produce:

            a) Lesiones físicas incluyen desde daños temporales, impedimentos físicos o desfiguramiento, hasta la muerte.

            b) Lesión mental significa daños que afecten a la capacidad intelectual o psicológica de un niño y que impidan el funcionamiento dentro del rango de actividades y conductas, consideradas como "normales" en su contexto cultural.

 

Normalizando la violencia

 

         Siendo la violencia un modo de convivir desde una emoción aniquiladora en la negación del otro, se estabiliza en un estilo de vida que en sus conversaciones cotidianas “normaliza” la interacción, justificando y razonando las conductas violentas, como parte de la vida cotidiana.

 

         Mantener la emoción de negación del otro y su sometimiento es parte de la cultura y por ello de la familia y la relación entre sus miembros.

 

Obligar a obedecer

 

         Así, parece como “normal” que los padres se molesten con el menor y le someta. En la jerarquía “le toca obedecer”, y por eso, las faltas del niño o niña a esa obediencia y sometimiento, se caracterizan como rebeldía y “mal comportamiento”. Poner un castigo se convierte en un medio de normalización, donde los padres pueden ejercer violencia sin llamarla así.

 

         La violencia con que pretendemos suprimir la energía agresiva de los niños crea niños con miedo a sí mismos y a los demás.

 

Salir de ser víctima o victimario

 

         intervenir en pos de un cambio de el espacio relacional familiar desde el saneamiento de la dimensión emocional profunda de amor-desamor, ayuda a salir de la falsa polaridad de victimas y victimarios, para contextualizarnos en la polaridad cultural patriarcal-matriarcal y ubicarse más allá de ella.

 

         No se trata de ser víctima o victimario, sino de no ser ni víctima ni verdugo. Colaborar mutuamente en re-establecer nuestro vínculo amoroso humano, en la aceptación y el respeto mutuo.

 


LA TRANSICIÓN ADOLESCENTE

 

         En la adolescencia se evidencian los conflictos que enfrentamos al adoptar un modo de vida (mentiroso e hipócrita) que niega en él o ella todo lo que aprendió a querer y desear en su infancia.

 

         Niños y niñas, hombres y mujeres deben hacerse patriarcales cada uno según su género.

 

 Los niños deben hacerse competitivos y autoritarios, las niñas deben hacerse serviciales y sumisas. Los niños viven una vida de continuas exigencias que niegan la aceptación y respeto por el otro propios de su infancia, las niñas viven una vida  que continuamente las presiona para que se sumerjan en la sumisión que niega el autorespeto y dignidad personal que adquirieron en su infancia.”.

Maturana (1993:78)

 

POBLACION ADOLESCENTE/JOVEN  EN MEXICO

 

 

         en el año 2000, que en México, el 15.3% son adolescentes y jóvenes entre 10 a 24 años de edad. (Los menores de 10 años son el 11.6%, de los cuales de 5 a 9 años es 5.9%).

         10 A 14 AÑOS: 5.4 millones de hombres y 5.3 de mujeres

         15 A 18 AÑOS: 4.9 millones de varones, por 5 millones de mujeres.

         20-24 AÑOS:  4.3 millones de hombres por 4.7 millones de mujeres.

         15-19AÑOS: 8 millones viven en zonas urbanas, 2,287,096 viven en zonas rurales.

         cerca de 2 millones de adolescentes /jóvenes  de habla indígena (723 mil con 10-14 años/ 655 mil 15-19 años).

 

Datos sobre Problemáticas  adolescentes

 

         En el periodo adolescente se encuentran las mayores amenazas para su desarrollo, entre ellas:

         el maltrato, la explotación y la violencia.

         la falta de formación fundamental sobre la salud sexual y reproductiva, incluido el VIH/SIDA.

 

Educación

 

         Durante la adolescencia las más recientes estimaciones de UNICEF (2007) indican que el promedio de niñas que acuden a la escuela secundaria en los países en desarrollo es sólo del 43%.

         En México, en el año 2000, también se manifiesta que menos de la mitad de los adolescentes (46%) asisten a la escuela, para caer en la juventud (20 a 24 años) a solo cerca del 18%. En ambos casos los porcentajes de mujeres asistentes es menor.

 


Discapacidad

 

         en el 2000 había 102,181 casos registrados en población adolescente entre 10 y 14 años.

         Más de 91 mil, son adolescentes de15 a 19 años y 88 mil, jóvenes de 20 a 24.

           Así que encontramos que más de 280,000 adolescentes/jóvenes son considerados en esta área de la discapacidad en México

 

Embarazo adolescente y violencia contra la mujer

 

         el 36% de las mujeres del mundo que tienen de 20 a 24 años se casaron o se unieron a sus parejas antes de cumplir los 18 años. Además hay información de que alrededor de 14 millones de adolescentes entre 15 y 19 años dan a luz todos los años.

         Las niñas y las mujeres son víctimas frecuentes de actos de violencia física y sexual dentro y fuera del hogar. En estudios de la OMS se revela que entre el 15% y el 71% de las mujeres han sufrido asaltos físicos o sexuales de un compañero íntimo. La violencia doméstica es la forma más frecuente de violencia perpetrada contra la mujer.

 

Violencia sexual

 

         La UNICEF informa que de acuerdo a un estudio de la Organización Mundial de la Salud, 150 millones de niñas y 73 millones de  niños y adolescentes menores de 18 años sufrieron en 2002 relaciones sexuales forzosas u otras formas de violencia física y sexual. Por otra parte, se calcula que actualmente 1,8 millones de niños y niñas están atrapados por el comercio sexual.

 

VIH/SIDA

 

         En 2005 en el mundo, más de 2 millones de niños y niñas de 14 años o menos vivían con VIH.

         En México de 1989 a 1997, de las defunciones por SIDA reportadas, 2.4 por ciento tenían de 5-14 años, un 1.7% contaban entre 15-19 años y cerca del 10% (9.7%) entre 20-24 años, En total los menores de 25 años fallecidos fueron cerca del 18% (17.7).

         En cuanto a los adolescentes tapatíos un estudio muestra que en una encuesta a adolescentes de la Zona Metropolitana de Guadalajara de 15 a 19 años, 1995, se detecto un nivel de conocimientos de regulares-bajo sobre el tema de salud sexual, casi la tercera parte de los varones (28%) dijeron tener relaciones coitales, por solo el 9% de mujeres.  Solo 38% de los muchachos uso condón por 16% de las chicas. Su percepción mayoritaria (69%) era no estar en riesgo de adquirir VIH, pues casi todos (93%) confiaban en la apariencia o la palabra del otro.  Los investigadores valoraban que el 84% de las adolescentes y el 64% de varones tenían un riesgo alto de adquirir  el VIH. (http://www.adolec.org.mx/litcien/boletin/bol2/Boletin2.pdf)


Delincuencia

 

         Respecto a delincuencia, en 1998 se reportaba que ingresaron al Consejo de Menores en México, 2556 casos, de los cuales la mayoría fueron varones (2,323), de estos 1786 fue por robo, seguido por 108 por lesiones y 104 por tentativa de robo. Solo 90 casos por violación.

 

Muertes y accidentes

 

En el año 2000, las causas de defunción en México para la población Adolescente/Joven de mujeres (15 a 24 años) fue en un 32% por causas de embarazo, parto y puerperio. Cerca del 20% por accidentes y lesiones.

Del total de accidentes atendidos por la secretaria de salud en el 2001, 854 mil, se reporta que mas de 263 mil tenían de 15 a 29 años de edad, es decir cerca de la cuarta parte de los accidentados

 

Suicidio adolescente

 

         La tasa de suicidios consumados en las ultimas tres décadas va a la alza, sobre todo de los 20 a los 24 años.

         En 1970 la tasa de suicidio consumado en adolescentes de 15-19 años, era de 1.49 por cada 100,000; para el año 2000 paso del doble a 3.40. En la edad de 20-24 años paso en el mismo periodo de 2.38 (1970) a 5.29 (2000)

 

ADICCIONES

 

         De acuerdo al CIJ, en México en el año de 1998 atendieron un total de 17 mil adictos, 13 mil de ellos varones. 

         Por grado de adicción resalta que 1,385 esta en fase experimental, 2,445 son usuarios sociales u ocasionales y 8,513 clasificados como funcionales.

         Por el tipo de droga en 1998, la cannabis contaba con 9, 491 casos, la cocaína 9,011; le siguen cerca de 8 mil usuarios de alcohol y cerca de 6,000 reportaban el uso de inhalables.

 

Autoestima y Trastornos alimenticios

 

         El juicio de valor que los adolescentes tienen de si mismos, su capacidad de sentirse hábiles e importantes, así como el grado de autorespeto y amor hacia si mismos, son considerados como su autoestima.

         Se asocia una problemática en la autoestima y los  problemas de autoimagen y autocrítica, con los trastornos alimenticios: Bulimia, Anorexia y Obesidad.

 

 

NUESTRO MODO DE SER Y SOCIEDAD

 

         “…Si pertenecemos a sociedades que validan con la conducta cotidiana de sus miembros el respeto a los mayores, la honestidad consigo mismo, la seriedad de la acción y la veracidad en el lenguaje, ese será nuestro modo de ser humanos y el de nuestros hijos, por el contrario, si pertenecemos a una sociedad cuyos miembros validan con su conducta cotidiana la hipocresía, el abuso, la mentira y el autoengaño, ese será nuestro modo de ser humanos y el de nuestros hijos.”

 

DERECHOS HUMANOS

 

         “En un estudio realizado en 1994 con 500 adolescentes de ambos sexos de la Ciudad de Guadalajara, se encontró que los Derechos Humanos más demandados fueron los correspondientes a: la libertad de expresión (19%), el de ser respetados como adolescentes (18%), el de relacionarse socialmente (16%), es decir, tener amigos, novios, el de educación (16%) y el de desplazamiento (14%). Como se observa, los Derechos Humanos demandados por los adolescentes dan cuenta de la búsqueda y actuación de la libertad.”

(http://www.adolec.org.mx/litcien/boletin/bol4/Boleti4.pdf )

 

La familia: pasión por el placer de vivir y convivir juntos

 

         La familia es un ámbito de convivencia generado por un grupo de personas y que se constituye como una comunidad humana social que se genera, realiza y conserva desde la pasión por el placer de vivir y convivir juntos.”

Ignacio Muñoz Cristi. Antropólogo.

 

Valores en adolescentes jaliscienses

 

         El Colegio de Jalisco y el Centro de Estudios Estratégicos para el Desarrollo, en 1997 efectuó la Encuesta de Valores. Respecto a los adolescentes jaliscienses (16-20 años) se observa lo siguiente:

         Las cuestiones mas importante en la vida para los adolescentes son: La familia, el trabajo, la religión, los amigos, tiempo libre y política.

         Respecto a la familia, nuestros adolescentes valoran positivamente el matrimonio y expresan que los factores de éxito de un matrimonio: el aprecio y respeto mutuo, la fidelidad, comprensión y tolerancia, el tener hijos, relaciones sexuales satisfactorias, compartir gustos e intereses, ingresos adecuados, igual religión, buena vivienda y vivir lejos de los parientes.

         El tamaño ideal de una familia es de dos a tres hijos.

         Las cualidades a inculcar a los hijos, consideran que son el sentido de responsabilidad, buenos modales, tolerancia, fe religiosa, independencia, determinación, ahorro, generosidad, trabajo duro e imaginación.

         Respecto a la política mostraron preferencia por la democracia a cualquier otra forma de gobierno, sin embargo son los que porcentualmente destacaron estar mas a favor de gobiernos autoritarios o que no les importa la política.

 

*La fuente de información fue CORTÉS, GM. SHIBYA SC.(1999) Los valores de los jaliscienses. Encuesta estatal de valores. Universidad de Guadalajara, México. Véase el resumen en este grupo de edad en:

 http://www.adolec.org.mx/litcien/boletin/bolnvo5/Boletin%205.pdf

 

¿Cómo modificar la cultura de la violencia?

 

Hay tres elementos básicos a tomar en cuenta:

         Reflexionar sobre nuestra convivencia en la cultura de la violencia

         Impulsando conversaciones democráticas y participativas como modo de vida en nuestras relaciones familiares, colaborando cada uno desde sus diferencias y las particularidades de su desarrollo humano.

         Implicarnos desde nuestras emociones, accediendo a emociones amorosas de respeto, confianza y aceptación mutua.

 

Una tarea titánica para nuestro desarrollo humano es por tanto, aceptar la agresión en un marco de respeto y amor en nuestra naturaleza, pues la hemos aislado y descontextualizado de nuestra humanidad.

 

Maestros:

         Psic. María Guadalupe Covarrubias de la Torre

         Psic. Alejandro Vera Ramírez

CUCS / UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA

 

 

FIN

 

TRABAJO PRESENTADO EN EL “FORO DE ALTERNATIVAS A LA VIOLENCIA,

DE TERAPEUTAS A LA FAMILIA”. Maestría en Terapia Familiar. CUCS- UDG.

04 DE MARZO DEL 2006, DIA NACIONAL DE LA FAMILIA.

 

 

Por maya13 - 25 de Abril, 2007, 9:13, Categoría: General
Enlace Permanente | Referencias (0)




<<   Abril 2007  >>
LMMiJVSD
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30       

Enlaces
eGrupos
ZoomBlog

 

Blog alojado en ZoomBlog.com